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IMAD HASAN, 34 años, Palestino. Se define a sí mismo como un joven fuerte y con gran esperanza para ayudar al mundo. Su comida: la paella de marisco; deporte favorito: andar; una ciudad: Madrid; un color: el blanco; su refugio: su casa donde esté con su mujer.

Corría diciembre de 2015 y la vida de Imad Hasan daría un giro de 360 grados, en cuestión de segundos al igual que la de muchos de sus compañeros, y muchos refugiados, que, como él, hoy, aún pueden contar su historia.

Imad se vio obligado a abandonar un hogar, una familia, sus amigos, sus calles de toda la vida, su bar preferido, su panadería, sus costumbres, su ciudad, es decir, su vida hasta entonces.

Imad es un joven palestino enamorado de España, tiene 34 años y hace 7 años y medio abandonó Palestina por obligación. Hemos utilizado el verbo ABANDONAR, pero en verdad, Imad dice que nunca la ha abandonado, que siempre seguirá y estará en su corazón.

Imad expone que, aunque cuando tomas la decisión de abandonar tu país en las condiciones en las que te encuentras en ese momento, en verdad sólo piensas en estar a salvo. Fue por ello que durante escasas milésimas de segundo, Imad tuvo claro que el país que quería que le proporcionase Protección Internacional, sería España. Ese país que le ha dado como él dice una nueva vida.

Una nueva vida con la que consiguió reunir las ganas y las fuerzas para poder continuar y seguir luchando por uno de sus más ansiados sueños todavía aún sin cumplir, una Palestina libre.

Y, aunque ese sueño permanece en él, el caso es que, la decisión de venir a España no fue otra que, como él mismo indica, quería pisar el territorio de un país en el que se sintiese como en su casa y, el tiempo, le ha ido dando la razón, porque ha sido aquí, en España, donde ahora tiene su propio negocio, es autónomo: PINTO/DECOR , una empresa dedicada a pintura y reforma de construcción y que cuenta con más de 10 empleados.

No nos podemos imaginar la fortaleza mental que las personas que abandonan sus países para salvar sus vidas son capaces de generar. Al final, huyen de una situación para salvar su vida y a sus familias y con esa decisión, se esfuman, años y años trabajados y cultivados, en los que de repente,  se ven en la situación de que no cuentan con ningún recurso económico con los que hasta entonces contaban, hasta que consiguen empezar una nueva vida.

Imad nos cuenta que le debe todo a su mujer, que gracias a ella pudo salir de esa situación y que fue ella quién le dio la esperanza que necesitaba para salir adelante, se considera un afortunado por tenerla y poder disfrutar su vida con ella.

Uno de los requisitos imprescindibles para solicitar protección internacional para aquellos que solicitan asilo político, en el caso que se pueda, es que deben entregar su pasaporte al país en el que solicitan protección.

De alguna forma y tras años de historia luchando por la libre circulación y movimiento de personas, se ven obligados a entregar “esa libertad” de poder desplazarse libremente para que su vida esté a salvo y, aunque, Imad, en ese momento sólo pensó en seguir con vida, en el momento que entregó su documento palestino, sintió que su alma abandonaba su cuerpo; describe,  que es un sentimiento muy difícil, pero que en ese momento recordó las palabras de sus antepasados de Palestina que dice que Palestina está grabada en nuestros corazones y permanecerá para siempre.

“Cree en tus habilidades, cada uno de nosotros tiene muchas fortalezas y ventajas que deben ser utilizadas para realizar siempre cosas positivas. Gracias España por abrir vuestras puertas para ayudarnos”. IMAD HASAN

 

 

Para cualquier consulta adicional, no dude en ponerse en contacto con nosotros en nuestro teléfono 91 847 87 30 o por mail a consultas@visadosempresas.com

 

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